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Rafael Nadal con apenas 21 años
recién cumplidos, hace y escribe la historia del tenis.
Tres horas y diez minutos le llevó al indiscutible
Rey revalidar su supremacía
en esta superficie ante el número uno del mundo que en
esta ocación se sentía con la confianza y el nivel
suficiente para derrotar, al único capaz de disputarle
el número uno. Pero no. Quedó claro que ni el
mejor Roger Federer puede con la potencia, la resistencia y
el corazón de un Rafa que nunca se rinde.
El resultado final fue 6-3, 4-6, 6-3
y 6-4 para coronarse por tercera vez en su tercera participación
sin perder uno solo de los 21 duelos en los que se ha batido
en las canchas de París, derrotando por segundo año
consecutivo al suizo número uno del mundo en esta misma
situación.
El matador siempre ha sido un ganador, como juvenil ya coleccionaba
títulos y trofeos.
Compitió oficialmente a los 8 años en su lugar
de nacimiento, Mallorca, antes de consagrarse campeón
de torneos de todas las categorías inferiores, como
el Petit Ases francés campeonato mundial junior por excelencia.
Si hablamos de prodigios, hablamos de Rafa.
Por su gran rendimiento fue elegido en
el año 2000, con solo 14 años, abanderado
del equipo español en Barcelona cuando la "Armada"
española conquistó su primera Copa Davis ante
Australia.
En 2001 fue
uno de los nueve jugadores que ganó un partido profesional
antes de los 15 años.
En 2003 fue
el jugador más joven, luego de Michael Chang en meterse
en el Top 100 de Ranking ATP y el segundo más joven en
llegar a tercera ronda en Wimbledon.
Jugó un solo Grand Slam como
junior, Wimbledon 2002 donde hizo
semifinales, y tuvo la chance de debutar en el cuadro principal
de Roland Garros en el año 2003, pero una lesión
le quitó la posibilidad. Tampoco pudo disputarlo en 2004
por una fractura en la pierna.
En diciembre de 2004 en Sevilla,
se convirtió en el triunfador más joven de la
Copa Davis, con 18 años y 187 días. Obtuvo una
una gran victoria en tres sets ante Andy Roddick y contribuyó
al triunfo de España ante Estados Unidos.
Ya en 2005 llegaría su debut
en Roland Garros, la crónica
de una victoria anunciada, que repitió en 2006 derrotando
a Federer mientras se convertía en imbatible en las pistas
de tierra batida, donde sólo el suizo pudo cortar sus
81 victorias consecutivas
en la reciente final del Masters Series de Hamburgo 2007. Con
este triunfo Federer creyó que podría arrebatarle
la corona este año en París. Pero
nuevamente Rafa desplegó todo su poderío tanto
mental como físico para nuevamente aclararle al suizo
que en esta superficie el es el REY.
C.A. www.tenisdigital.com.ar
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