Fue
en el pasado ATP de Buenos Aires cuando un jovencito de
rulos, mediana estatura y que rozaba los 20 años
de edad, se preparaba para jugar los octavos de final en
el court central del Lawn Tenis, contra el favorito del
torneo y compañero de dobles, Guillermo Coria.
Pico, como lo conocen sus amigos,
accedió al cuadro principal del torneo por una invitación
especial y luego de su actuación se convirtió
en la nueva promesa del tenis argentino.
Pero el fruto de sus esfuerzos
comenzó a verse en septiembre del 2003 cuando
ganó el Future III, que se disputó en el
Vilas Raquet y después a comienzos de este año
tras vencer en la final al chileno Adrián García
y ganar el Challenger de Año Nuevo, en Brasil.
Mónaco nació
en Tandil, provincia de Buenos Aires, el 29 de marzo de
1984 y sus primeros partidos los jugó en el club
Independiente de esa ciudad. Pero muy pronto dejó
familia y amigos y fue a entrenarse a la academia que José
Luis Clerc posee en Miami.
Luego dejó el suelo
estadounidense y se mudó a España, Barcelona,
en dónde se puso en manos de la Academia Casal-Sánchez,
una de las más importantes y de renombre en Europa.
El pupilo de Luis Lobo en lo
que va del año tiene victoria sobre el brasileño
GustavoKuerten y Nicolás Lapentti, entre
otros y se está abriendo paso en el largo y solitario
camino que todo tenista desea recorrer.