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MEXICANO GONZÁLEZ SUEÑA CON
JUGAR LA FINAL DE WIMBLEDON
Tal cual el carácter de un niño,
sólo que con 1,90 de estatura y 85 kilos de peso, a sus
22 años, el mexicano Santiago González trata de
mantener guardado al adulto que lleva dentro, bajo la gorra
sus ojos denotan un tipo sincero, que admira a Superman y juega
soccer en play station.
Este tenista ya accedió a los octavos de final del Challenger
de Quito, al derrotar al servio Dusan Vemic, con parciales de
4-6, 7-5, 6-3.
Con alma de héroe, entre las cosas que aborrece están
la pobreza, la violencia y la mediocridad. No soporta la gente
que no sueña, por eso crea imaginarios que lo ponen jugando
la final de Wimbledon con el suizo Roger Federer, un anhelo
caro, pero no imposible.
Ganarle a Federer sería buenísimo.
Mí país no pasa por un buen momento en el tenis,
faltan jugadores, apoyo, ganas, muchas cosas, por eso hay que
esforzarse más y más,
dice convencido.
Pupilo del argentino Oscar Rodríguez,
su meta, a mediano plazo, es meterse entre los 100 mejores del
mundo y superar a Raúl Ramírez, el mejor en la
historia del tenis mexicano (décadas del 60 y 70), quien
llegó a estar entre los 10 más sobresalientes,
tanto a nivel individual como en parejas.
Como buen azteca, es muy nacionalista, casi en todo
incluye a México, así lo demuestra un ligero test
que le aplicamos:
¿Cantantes favoritos?
Maná, Molotov, Paulina Rubio, Talía
¿Plato predilecto?
Pos los taco.
¿A dónde llevaría a su actriz favorita?
Mi actriz favorita es Meg Ryan, la llevaría a la playa
de la Riviera Maya, cerca de Cancún.
¿En fútbol, el equipo de sus amores?
El Veracruz.
La hoja de vida de Santiago muestra algunas cosas interesantes
en este año, fue semifinalista en México
en el Future 5 y en el Future 7, semifinalista en los challengers
de Campos do Jordao (Brasil), Cuenca (Ecuador) y Belo Horizonte
(Brasil). Campeón en dobles del challenger de Bogotá
con el brasileño Marcos Daniel y del Future 1 de México,
en el que hizo respetar la casa con su compatriota Alejandro
Hernández.
En junio pasado alcanzó el puesto 110, sin embargo ha
caído al 187 en el momento actual.
González disfruta mucho de ser latinoamericano y sostiene
que existe cierta conexión entre todos los países
del continente: Casi todos hablamos el mismo idioma,
vaya donde vaya siempre me tratan bien, acá me siento
como en casa, pese a que prefiero los torneos en canchas de
cemento y en ciudades sobre el nivel del mar,
argumenta.
En esta ocasión vino a Quito para pasar de la segunda
ronda en singles, ya que en 2003 y 2004 se quedó en esa
instancia. Quiere repetir el laurel en dobles de 2004.
Santi admite que su peor defecto es la flojera
y que le envidia a Superman el poder volar, afirma que no tiene
novia y que está abierto a las interesadas.
Soy capaz de dormirme 12 horas fijo. No estoy comprometido,
en serio.
Gentileza
Sala de Prensa Challenger Ciudad de
Quito.
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